lunes, 29 de diciembre de 2014

Sello Submarino de Barcelona a Mahon. República española

(Si el sello está usado valen más)

76 aniversario del primer correo submarino del mundo

Por: mallorcadiariodenautica.com el 11 agosto 2014 | Comentar
Sellos
Foto: Sellos emitidos para franquear el correo submarino
Hoy se cumplen 76 años de una efemérides marítima poco conocida, la cual, como sucede en este país con casi todas las cuestiones relacionadas con el mar ha caído en el olvido. Es cierto que cuando se cumplieron 50 años en 1998, la Armada y Correos lo celebraron, pero prácticamente no tuvo repercusión fuera de los grupos de iniciados del mundo de la mar.
En 1938 dada la situación provocada por la Guerra Civil Española, que se encontraba en pleno apogeo, la correspondencia entre las dos zonas y en el interior de las mismas se veía limitada, siendo sumamente complejo mantener la comunicación entre poblaciones adictas a uno y otro bando. Para conseguirlo se utilizaban servicios aéreos y marítimos, sin embargo, el correo submarino fue un recurso al que se llegó por imperativo de las circunstancias.
El servicio de Submarinos se venía ya utilizando, para llevar correo a los buques en la mar cuando Arturo Fernández Noguera, director de la agencia filatélica oficial de la República Española, propone que el correo entre Barcelona y Mahón sea operado por submarinos, así como la emisión de una serie especifica de sellos para este tipo de correo.
La idea fue bien acogida por el Gobierno republicano, a la sazón con sede en Barcelona y se dictó la correspondiente orden de emisión.
Si bien se presentó un proyecto de la casa Rieusset de Barcelona en el que se proponía que los sellos del correo submarino tuvieran como motivo a Isaac Peral y el prototipo del submarino construido por él , a Narciso Monturiol y el Ictíneo y a un submarino en inmersión como alegoría del servicio de correo submarino. Finalmente, se eligieron tres modelos correspondiente a submarinos en servicio en aquella época.
En los sellos de 1 y 15 pesetas aparece el submarino denominado D-1. Construido en Cartagena, si bien se inició en 1933 no fue botado hasta 1944.
En los de 2 y 6 pesetas figuraba el Tipo A-1, tres unidades de los cuales prestaban servicio en la Marina Republicana y habían sido adquiridos hacía muchos años en Italia.
En los timbres de 4 y 10 pesetas figuraba el submarino clase B, construidos por la Sociedad Española de Construcción Naval, precedente de la actual Navantia, poseían un desplazamiento de 720 toneladas y seis de ellos llegaron a estar en servicio.
Si bien existía una cuarta clase de submarinos denominada clase C, también construidos en Cartagena, no apareció en ninguno de los sellos emitidos, dándose la curiosa circunstancia de que fue precisamente un submarino de la clase C el que realizo el primer viaje de correo submarino entre Barcelona y Mahón en Menorca.
C-4 era la denominación del submarino que realizó el transporte de dos sacas y unos trescientos certificados en el viaje inaugural el 11 de agosto de 1938, utilizando los sellos emitidos al efecto.
Submarino
Foto: Postal del Submarino “Tramontana” (S-74) cuando realizó el viaje conmemorativo del 50 aniversario, franqueada con el sello y el matasellos creados para la ocasión
Curiosamente, el C-4 se hizo tristemente célebre, años más tarde, en 1946 cuando en unas maniobras realizadas frente a la Base de Sóller en Mallorca, el submarino emergió de improviso y fue pasado por la roda por el Destructor Lepanto, partiéndolo por la mitad, pereciendo en el accidente toda la tripulación. El C-4 en la época de su desaparición era considerado como uno de los mejores submarinos de la Marina Española y estaba al mando de todo un as de los submarinos y un marino que tenía un gran futuro por delante, el Capitán de Corbeta Francisco Reina Carvajal.
Para la realización del primer viaje y de forma que existiera un testimonio fidedigno de su realización se invitó al corresponsal del periódico americano Saturday Evening Post. El funcionario de correos que realizó la travesía fue Tomás Orós Gimeno y según declaró públicamente tras la realización del mismo, “el buque salió del puerto a las 8 horas de la tarde del 12 de agosto, sin que hubiera contratiempo alguno durante el viaje de ida, que se hizo sin que el submarino se sumergiera. A la llegada a la isla, el Comandante Militar de la Plaza nos dio los documentos acreditativos del viaje”.
Estos documentos se encuentran hoy custodiados en el Museo Naval de Madrid. Continuó relatando “A las 10 de la noche del día 17 se emprendió el viaje de vuelta, realizándose casi siempre sumergido, debido a presencia de aviación enemiga”
El correo submarino funcionó en muy pocos viajes, porque a pesar del intento la supremacía del bando nacional en el mar y en el aire hacia demasiado peligroso el viaje para unos submarinos que no estaban bien mantenidos y que apenas podían hacer inmersión con seguridad.
Con motivo del 50 aniversario de esta efemérides, el Submarino Tramontana (S-74), al mando del entonces Capitán de Corbeta Domingo Olivo Esparza realizó un viaje conmemorativo con correo entre Mahón y Barcelona los días 5 y 8 de febrero de 1988, emitiéndose un sello conmemorativo para la ocasión.
Sobre
Foto: Sobre franqueado creado con motivo del 50 aniversario de la efemérides marítima.

  El 12 de agosto de 1938 el sumarino C-4 parte de nuevo rumbo a Mahón llevando dos sacas que contenían 100 tarjetas postales y 300 certificados. También se embarcaron unas 1.100 cartas de correspondencia normal, figurando en todos los sobres el matasellos con el cuño "Correo Submarino 11/agosto/1938. Barcelona", así como dos días después otro cuño con el texto "Correo Submarino 13/agosto/1938. Mahón”, aunque el viaje de regreso fue efectuado el 17 de agosto. Curiosamente, el primer correo submarino del mundo se realizó navegando en superficie, sin que se registrara contratiempo alguno. Sin embargo, en el viaje de vuelta y para poder zafarse del acoso de los aviones sublevados con base en Palma de Mallorca, tuvo que navegar casi siempre en inmersión. La razón del envío de correo a Mahón tuvo por objeto levantar la moral de la población y lograr una acción propagandística de favorable impacto en Menorca, ya que era la única isla del archipiélago balear que permanecía en el bando de la República y se encontraba prácticamente aislada a causa del bloqueo de los buques y aviones nacionales, que impedían la llegada de toda clase de suministros.
El mismo día que llegó a Barcelona, una vez desembarcadas las sacas de correo, continuó viaje hasta Cartagena, donde arribó el día 20, saliendo de nuevo el 23 en compañía del C-2, con quien efectuó hasta finales de mes la vigilancia de las aguas próximas, sin resultado positivo. El mes de septiembre continuó con la protección de la zona del cabo de Palos, hasta que el día 12 entró en dique seco para recorrido de la obra viva, hasta Navidad.


Sello de Franco de 2 pesetas rojo, el más buscado

El "Franco rojo"

Francisco Franco es el personaje que, con diferencia, más veces ha sido inmortalizado en la filatelia. El general debía ser el símbolo de la "unificación nacional" y para conseguirlo se trabajó en dos sentidos. Por un lado se imprimió un increible volumen de sellos con su imagen a lo largo de su vida, y por otro, no se permitió que ningún otro personaje le hiciera sombra. Así es, ningún líder político o militar, de los muchos que actuaron en la rebelión, aparecieron en un solo sello. En especial, se echa en falta la figura del fundador de la falange: José Antonio Primo de Rivera.

A parte de algunas emisiones conmemorativas, casi todas las emisiones fueron de uso general, es decir, básicas:

Nada más terminar la guerra, el 26 de abril de 1939 aparecía la primera. Impresa en litografía y grabada por Jose Luis Sánchez Toda, cuyo nombre aparece en el pie de imprenta. Franco aparece de perfil con el nuevo escudo nacional al fondo.

Se repetiría la misma imagen, con otros valores, dentado y sin pie de imprenta en varias series emitidas entre 1940 y 1953.

En 1942 aparece una nueva serie, grabada por Camilo Delhom.

Conocida popularmente como "los escuditos" por enmarcar los escudos de las regiones españolas el rostro del dictador, la leyenda "España. Una, grande, libre" domina la parte superior de la composición. El militar nos observa desde un punto de vista elevado, superior. Hasta 1949, esta imagen severa fue habitual en el franqueo postal.

Una nueva serie de Franco con uniforme militar, tomada de un cuadro de R. Zaragoza que se conserva en la FNMT, se pone en circulación en 1948.

Pocos meses después, la famosísima de Franco con el fondo del castillo de La Mota que sería sobrecargada en 1950 con motivo del viaje de Franco a Canarias.
En el retrato, fotografía original de Ángel Jalón de 1944, aparece vestido de militar, con capote y con la Cruz Laureada de San Fernando, la más apreciada condecoración militar española al valor heroico. Detrás se incluyó el Castillo de la Mota, recordando la unión de España a través de los Reyes Católicos.

La apertura de España al exterior y a la sociedad internacional obligaba a cambiar los símbolos militares que habían acompañado la iconografía de Franco en todas las series anteriores. Así, en 1955, una nueva serie básica muestra al general de paisano, según una fotografía de Juan Gyenes. Curiosamente en el retrato original, Franco lucía uniforme de Capitán General, muy similar a la imagen que cerraba las emisiones de la recién nacida Televisión Española.


El valor más celebre de esta serie fue conocido popularmente como el "Franco rojo". De color rojo y con facial de 2 pesetas, muchos usuarios hacían bromas al relacionar a Franco con este color. El dictador tomó cartas en el asunto y por orden ministerial, el 24 de abril de 1956, se sustituyó por el de dos pesetas púrpura.



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EL "FRANCO ROJO", ENTRE LA LEYENDA, LA RAREZA Y LA CURIOSIDAD

Reconozco que soy un nostálgico y que he soñado en muchas ocasiones con ir a una casa vieja de algún amigo o familiar a rescatar trastos y encontrarme con una caja de sellos, monedas o billetes antiguos. Eso no me ha ocurrido nunca o casi nunca, salvo cuando en casa de mis abuelos maternos, de vez en cuando, mi madre saca alguna reliquia con documentos de mis antepasados, y en ellas he cortado el sello correspondiente aunque, eso sí, de escaso valor.

No obstante, sigo esperando con que llegue ese día y que logre encontrar ese pequeño tesoro, que aunque tenga poco valor, por lo menos me deje un poso sentimental. También es cierto que supongo que tampoco me importaría que entre documentos de hace un siglo o medio siglo, apareciera algún sello que fuera una rareza, que sí que tuviera valor económico, aunque imagino que no lo vendería sino que lo guardaría en mi colección como oro en paño, y como el mayor tesoro con el que jamás pude contar.

Hay que hacer una distinción y es que la mayoría de los sellos que tienen mucho valor en España son anteriores a la II República (los primeros sellos españoles tal y como los concebimos hoy datan de 1850), por lo que escasean las rarezas en estos últimos ochenta años aproximadamente. Hace unos meses trataba en esta bitácora de una de esas excepciones en este período más reciente, se trataba de los sellos de Legazpi y Sorolla de 1953, y hoy traigo a colación tal vez un sello más conocido y que está en el género de los raros o más bien de las curiosidades, se trata del sellos de 2 pesetas rojo de Franco, de 1955, más conocido por el “Franco rojo”.

Por aquella época y siempre en cada país, en todo régimen, ha habido lo que se denomina una “serie básica”, normalmente la efigie o semblante del principal mandatario de un país, o el icono o escudo más representativo de la nación en cuestión. Aquí en España ya se sabe, desde la dictadura hasta ahora, la inmensa mayoría de los sellos han sido copados por Franco y por el Rey Juan Carlos I; esas tiradas infinitas han sido la imagen repetida en cientos de cartas que habremos abierto a lo largo de nuestras vidas.

Pues bien, he aquí que hubo una vez un sello de esos de la “serie básica” que pasó del anonimato al estrellato en un pispás. Y la historia de este “Franco rojo” no deja de ser curiosa porque hay un par de leyendas que tratan de explicar por qué se convirtió en un sello singular y, por tanto, en un sello más o menos cotizado.

El sello en cuestión se emitió el 28 de febrero de 1955, y la que parece ser la versión oficial señala que en los meses posteriores a su emisión, el sello de dos pesetas rojo se podía confundir por parecida tonalidad, con el de una peseta naranja, y claro, aquello pudo provocar algún error a la hora de despacharlos, pues la tonalidad variaba poco, y se podía vender por una peseta un sello de dos, y en aquella época, una peseta era un dinerillo, y si el error se repetía, pues no parecía plato de gusto. Por tanto, se conjetura con que estanqueros y funcionarios de Correos se quejaron amargamente de este hecho y nuestros servicios postales patrios retiraron todas las existencias del 2 pesetas rojo y no lo volvieron a emitir con ese color. La sustitución se hizo con otro de color visiblemente inconfundible con el naranja de una peseta, así nació el 2 pesetas púrpura, casi catorce meses después, el 24 de abril de 1956.

Para los detractores de esta teoría el argumento de la confusión cromática es muy endeble porque de la extensa tirada de sellos de Franco, se utilizaron muchos colores, y algunos ciertamente muy parecidos y tan susceptibles a la confusión como el que aquí nos ocupa. Pero, además, con el agravante de que la diferencia de valor era mayor que una simple peseta (el de 60 cts. y el 6 ptas. eran también muy parecidos).

Luego está la historia más sugerente o más rosa (ya que de colores estamos hablando), como queramos llamarla. ¿Cierta o deliberadamente creada por los opositores del régimen? Lo cierto es que, sea lo que fuere, el escenario se lo pusieron a huevo, y dicen las malas lenguas que Franco se coscó de que estaban circulando cartas por ahí con un sello en el que él aparecía rojo, y ¡ni mucho menos!, rojo ni en los sellos de Correos, o haciendo un chiste que viene de perillas, “¿rojo?, ni en pintura”; así que ni corto ni perezoso habría ordenado que se le cambiara el color inmediatamente al sello.

Cuesta trabajo pensar que esta última versión tuviera visos de realidad porque sería como llevar la influencia política que pudiera tener un color hasta sus últimas consecuencias, y por la misma regla de tres podría haber decidido quitar el color rojo de la bandera española, o de las camisetas de la selección española de cualquier deporte.

Además, no es del todo cierto que aquel fuera el único Franco de color rojo, en realidad, en aquellos años también salieron otros sellos de la serie básica con tonalidades o matices del rojo, el de 10 cts. es rojo burdeos y el 1'40 ptas. es rojo magenta, ambos son claros ejemplos. Curiosamente hay dos sellos que se sacaron casi en el declive del régimen, en 1974, el sello de 20 ptas. de Franco, era rojo granate y el de 4 ptas. emitido en julio de 1975, un sello rojo, pero clarísimamente rojo, y ahí el color fue lo de menos, o con un dictador en sus últimos meses de vida fue como darle un puyazo postal.

No descarto, y esa es mi hipótesis personal, porque parece razonable que, en realidad, se tratara de un error tipográfico, grave sí, pero error; es decir, que los encargados de la tipografía equivocaran el color e idearon un sello con un color que no era el originalmente diseñado.

En fin, a la hora de la verdad circularon no pocos sellos del “Franco rojo”, con casi total seguridad, miles y miles. Sinceramente hasta hace nada yo sólo había visto en vivo y en directo un sólo sello de estos en mi vida; lo tenía un viejo amigo mío del colegio, que lo heredó junto con una fabulosa colección de sellos de una tía suya. Ese “Franco rojo” era clarísima e indubitadamente rojo.

Y digo que hasta hace nada, porque para ilustrar este articulillo he tenido la curiosidad de ver en Internet por dónde andaba la cotización del “Franco rojo”, y por apenas diez euros se puede comprar en nuevo, y por cincuentas céntimos uno matasellado. Así que yo, que jamás había tenido mayor interés por comprar este sello, por mucho mito que tuviera, no pude eludir la tentación de adquirirlo, el usado. Por eso digo que seguro que hubo miles y miles porque el precio de cotización es cualquier cosa menos prohibitivo.

Por tanto, estamos ante un sello que tiene más de leyenda que de verdadera enjundia. No se sabe, en definitiva, porque se cercenó aquel “Franco rojo”, y no sé si alguien de los que tomó esa decisión vive para contarlo, pero lo cierto es que desde el punto de vista filatélico no deja de ser una vulgaridad, por mucho que yo no lo tuviera hasta ahora, pero es que ha sido por franca despreocupación.

Entiendo que alguien que comprara en su época cantidades de sellos de estos ha podido multiplicar por mucho aquella inversión con respecto al valor facial original, pero en cualquier caso, la adquisición de un “Franco rojo” en el siglo XXI es un caprichito que no nos hará salir de pobres. Así que considerando que en España hay más de medio centenar de sellos que cotizan por encima de los 600 euros, y seguramente más de medio millar que están más cotizados que este Franco “izquierdoso”, hay que concluir con que estamos ante una curiosidad más que una rareza, aunque desde luego con mucha especulación e historia de por medio.

El cuadro "La extraterrestre" tiene editado un sello de correo personalizado


Cuadro "La Extraterrestre" de 2007, de Palmeral expuesto en Calpe. Del que se hizo una edición de sellos personalizados.

"Jarrón Azul", sellos de correos personalizado de la colección Palmeral

Los ellos no están a la venta, los uso para promocinar y publicitar mi obra pictórica.
Detrás de Palmeral podemos ver el cuadro expuerto en el Salón del Minicuadro del Centro de Arte de Alicante del 16 al 30 de diciembre de 2014

Los enfarinats de Ibi, una guerra urbana inofensiva. 28 de diciembre


Una divetida guerra urbana en Ibi donde se tiran harina o farina y huevos. cada 28 de diciembre, día de los Santos Inocentes.
Un día que es paraíso para los fotógrafos por su plasticidad, atmosfera y ambiente extrapolado y festivo.

jueves, 18 de diciembre de 2014

FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO AÑO 2015

Con todo mi corazón abierto en canal por donde entran las corrientes y estos fríosssssssssssss de diciembre, os deseo al calor de esta acuarela, a todos mis amigos físicos y virtuales de esta vida en libertad que es Facebook: PAZ Y FELICIDAD EN NAVIDAD y por supuesto un PRÓXIMO 2015, lleno de fortuna y suerte para todos.

Sello de Federico García Lorca de Italia, 1998, Centenario de su nacimiento


viernes, 5 de diciembre de 2014

Dos fotos de Palmeral no seleccionadas en el Otoño fotográfico del Casco Antiguo de Alicante

(Fotografias de Ramón Palmeral, casco antiguo de Alicante, 2014)

Tomás Martinez Hernando finalista en el Otoño fotografico del Casco Antiguoa de Alicante

FOTOGRÁFICO EN EL CASCO ANTIGUO DE ALICANTE

Reunidos el dia 27 de noviembre de 2014 en el Edificio EL CLAUSTRO , el jurado compuesto por Consuelo Martinez , Valiente Verde y Javier Serrano , del VII OTOÑO FOTOGRAFICO EN EL CASCO ANTIGUO DE ALICANTE , luego de visionar las 389 obras fotográficas presentadas en este concurso , ha fallado lo siguiente:
Premios con valor de 300 € :
Autor :                       Titulo
Jesús Ruiz             El estirón del dálmata
Rafa Galán           greenpeace
Aitana Ozaeta       la niña
Premios accésits :
Saturnino Gimenez Redondo      Cerveza sin rostro
Jose Navarro         El cruce
Premio Menor de 16 años:
Bite Alba Ñiguez          Autorretrato mágico

Finalistas :
Titulo                                         Autor

Sin titulo                               Suni Beltran
¡Que llego!                            Eugenio de la Cruz
a volar                                   Miguel Rabasco
cada uno por su lado            Francisco Igual
menor 16 años MORTIFERA         Dersú Lopez
menor 16 años – SELFI                 Aitana Lopez
menor 16 años- En la ventana        Ada Ruiz Vazquez
el numero 23                        Sol Vidal García
juventud                                   Reyes Cerda Mira
Las hilanderas del barrio         Juan Carlos Puig
Lectura                   Tomás Martínez Hernando
Lluvia otoñal         Carmelo Mora
Lugar de reflexión          Sergio Rueda
Miradas                               Félix Sánchez
miradas complejas         Maria Jose Bernabé
Movil y paraguas        Manuel Matas
Persiguiendo sueños          Angeles González
Preparandose                                       Jose Luis Sanchez Nadal
Siempre lo mismo                                  Daniel Sala Díez
TWO                                                      Roberto Perez
viento                                                       Aitana Ozaeta
Vocación Temprana                                  Angeles González
 Descenso al cielo                                      Jose Miguel Palao

Cruce de miradas                                       Julio Escribano
Sorpresa inesperada                                   Natalia Gonzalez


En Alicante a 27 de noviembre de 2014
Consuelo Martinez Valiente Verde Javier Serrano