sábado, 18 de agosto de 2018

Filatelia en la Guerra Civil, La tarjeta postal infantil republicana de 1936. Por Javier Padín Vaamonde

Filatelia, Guerra Civil — 19 de enero de 2014

La tarjeta postal infantil republicana de 1936.

por
La situación provocada por el estallido y posteriores operaciones de la guerra civil generó –como cualquier otra guerra–, además de las víctimas directas de los enfrentamientos bélicos, otras, las más injustas e inocentes que pueden darse, que bajo la en algunos aspectos inexplicable moral de hoy no pasarían de ser calificadas de “daños colaterales”: los niños. Como consecuencia, el Gobierno de la República, consciente de la terrible situación en que se encontraban muchos pequeños cuya morada había pasado a formar parte del frente de combate, decidió evacuarlos a lugares seguros mientras persistiera la guerra.
De acuerdo con esta decisión, dolorosa para todos los involucrados en ella y que en ciertos casos tenía tintes de auténtica tragedia familiar, surgieron las llamadas colonias escolares, en régimen familiar, a cargo de diversas familias de acogida y con un maestro responsable de grupo, o colectivas en régimen de residencia permanente. Muchas de estas colonias estuvieron ubicadas en palacetes, casas de campo, hoteles y balnearios, frecuentemente dotados con jardines o huertas que serían aprovechados como complemento para la instrucción de los niños.
Sirvieron estas instituciones no solamente de refugio para los pequeños evacuados, sino que a lo largo de su existencia desarrollaron con ellos una importante y meritoria labor educativa. Situadas en lugares a cierta distancia del frente, funcionaron principalmente en Levante y Cataluña –de clima más benigno que otras regiones– y, en menor número, en Aragón y zona centro. En 1937 había alrededor de 560 instituciones en régimen colectivo que acogían a unos 50.000 pequeños que, sumados a los residentes en familias, llegarían a alcanzar un total aproximado de 100.000 niños evacuados a las colonias escolares [1].
Al vigésimo tercer Gobierno de la República, presidido por Francisco Largo Caballero, no le cupo otra opción que proceder con la correspondencia de estos niños y sus familias de forma semejante a la practicada con la de los combatientes: concederles el beneficio de la franquicia postal para sus comunicaciones familiares. De esta manera, en la Gaceta de Madrid de 30 de octubre de 1936 apareció publicado un decreto promovido por el ministro de Comunicaciones y Marina mercante, Bernardo Giner de los Ríos, y firmado el día anterior en Barcelona por el entonces Presidente de la República Manuel Azaña. En él se podía leer:
  1. En relación a la correspondencia enviada por los niños evacuados:
Artículo 1.º Se crea la “Tarjeta postal infantil”, que sólo podrá ser utilizada por los niños evacuados de su residencia habitual, y que se ajustará al modelo que señale la Dirección general de Correos oportunamente.
Como puede verse, este artículo fue, valga el símil, la partida de nacimiento de la “Tarjeta postal infantil”.
  1. Respecto a la correspondencia dirigida a los niños:
Artículo 2.º Se establece la gratuidad de la correspondencia dirigida a los niños que se encuentren en las circunstancias determinadas en el artículo anterior.
En suma, tanto los niños como sus deudos gozarían en lo sucesivo del privilegio de franquicia postal para la correspondencia que intercambiaran, bien entendido que la de los pequeños estaba restringida al empleo de tarjetas de un determinado diseño oficial, ejemplares de las cuales les deberían ser entregados para hacer uso de ellos. Nada se dice de cómo se producía tal entrega ni el número de ejemplares de la misma, si bien en la revista semanal Crónica [2], una de las de mayor difusión en ese momento, y en un artículo laudatorio de la iniciativa del Gobierno firmado por J. Fernández Caireles [3] que vio la luz en el número publicado el 24 de enero de 1937, se asegura que los encargados de las colonias escolares y familias de acogida “podrán recoger en el Ministerio de Comunicaciones las postales que necesiten para los pequeñuelos”. Difícil, por no decir irrealizable en muchos casos, el procedimiento de recogida descrito por el periodista, que implicaría el traslado de ida y vuelta en plena guerra de una persona responsable desde el lugar de ubicación de la colonia o familia de acogida a Madrid con el propósito de recoger las tarjetas. Si este rocambolesco sistema de entrega se estableció y mantuvo resulta muy fácil entender el porqué de la insólita rareza de esta clase de tarjetas. De la clase de correspondencia que los niños recibieran no se hace mención, lo que permite suponer que podía estar formada, indistintamente, por cartas o tarjetas, por lo menos.
Las disposiciones de este decreto fueron cumplidas, sin la menor duda: una de las pruebas de que esto fue así, sino la más importante la más tangible, la constituye la existencia de ejemplares de tarjetas infantiles elaborados en Valencia –rarísimos, hay que reconocerlo, y sin circular como se ha dicho–, pero no la única. La prueba de que se llevó a cabo la aplicación de la franquicia para las tarjetas postales infantiles se encuentra en la confirmación de ésta expresada en el artículo primero de un nuevo decreto, esta vez de 7 de mayo de 1937, propuesto como el anteriormente comentado por el ministro de Comunicaciones y Marina mercante, Bernardo Giner de los Ríos [4]. Éste suprime determinadas franquicias, entre ellas la de los padres en su comunicación con los niños desplazados, pero por el contrario consolida, entre otras, la que privilegiaba a las citadas tarjetas, como puede comprobarse con la lectura de los siguientes artículos:
Artículo primero. Sólo podrán circular gratuitamente por el Correo las “Tarjetas postales de campaña” y las “Tarjetas postales infantiles”, que utilizan, respectivamente, las fuerzas republicanas y los niños evacuados de su residencia habitual; […].
Artículo segundo. La demás correspondencia de y para las fuerzas y niños anteriormente mencionados, cualquiera que sea su clase, procedencia y destino, habrá de satisfacer el franqueo que le corresponda, con arreglo a las tarifas postales vigentes.
Lo anterior comprende toda la legislación que, en relación con las tarjetas infantiles, hemos logrado localizar hasta el momento presente.
Pasemos ahora a su descripción y comentarios sobre los ejemplares elaborados.
A tenor del artículo 1.º del decreto de creación de las tarjetas los diseños habían de ajustarse “al modelo que señale la Dirección general de Correos oportunamente”.
Noticia en Crónica de 27.1.1937
Noticia publicada en Crónica el 24.1.1937
Por su parte, el autor del artículo de Crónica aludido anteriormente, afirma “Los dibujos han sido hechos por artistas del Sindicato Unico de Profesiones Liberales (C.N.T.-A.I.T.), y las inscripciones son del poeta Antonio Machado”. Cabe pues suponer que la Dirección general de Correos encargó al sindicato mencionado por Fernández Caireles la labor de diseño y artistas de éste procedieron a realizar los dibujos correspondientes a seis modelos distintos, culminando un trabajo verdaderamente meritorio y acertadamente alusivo al objeto perseguido, según opinión personal de quien esto escribe.
En la parte izquierda de cada uno de los modelos aparece una Ilustración, de 45x87mm –aproximadamente un tercio del ancho de la tarjeta– y, a lo largo del borde derecho de ésta, por su exterior, el nombre de la firma impresora ORTEGA VALENCIA. En la parte superior derecha de la tarjeta se inserta el escudo de España con corona mural y, a su misma altura, la inscripción “Esta tarjeta  sólo puede ser utilizada por los niños / evacuados de poblaciones afectadas por la guerra”, en dos líneas. Bajo ella “A”, tres líneas para escribir la dirección y, al pie, la nota “(En esta lado se escribe solamente la dirección.)”. Los colores de ilustraciones y textos, tanto de unas como de otros, varían según cada modelo de tarjeta.
Como se ha dicho, existen seis ilustraciones diferentes, acompañadas de un texto alusivo, salido de la pluma de Antonio Machado [5].
Los motivos de las ilustraciones y los textos que incluyen son los siguientes, debiéndose advertir que, en la transcripción que aquí se facilita, se ha respetado escrupulosamente la ortografía empleada en la impresión de cada tarjeta:

Fig 2

Tipo I. Niño encaramado en un árbol leyendo un libro.

Texto de la ilustración:
Ved al niño, encaramado
en el arbol de la ciencia:
entre sus piernas, la rama,
el fruto entre ceja y ceja

Colores:

ilustración y texto alusivo: verde azulado claro y verde negro
inscripciones de la tarjeta: negro.

Fig 3

Tipo II. Niño y alegorías del trabajo.

Texto de la ilustración:

Siempre el mundo viejo
-trabajo y fatiga-
lo salva el niño con sus ojos nuevos

Colores:

ilustración y texto alusivo: verde y negro
inscripciones de la tarjeta: negro.

Fig 4

Tipo III. Niños en un baño.

Texto de la ilustración:

Pequeñin que lloras
por que te lavan.
tu mejor amiga
sea el agua clara

Colores:

ilustración y texto alusivo: verde y azul
inscripciones de la tarjeta: azul.


Fig 5
Tipo IV. Niños cuidando de un jardín.

Texto de la ilustración:

Si vino la primavera
volad a las flores
como las abejas:
volad a las flores, niños
no chupeis cera

Colores:

ilustración y texto alusivo: naranja, verde azulado y verde negro
inscripciones de la tarjeta: negro.


Fig 6

Tipo V. Niño besando la cabeza de un anciano y siluetas de una niña y una anciana.

Texto de la ilustración:

Respeto y amor
a la vejez

Colores:

ilustración y texto alusivo: castaño anaranjado, castaño y castaño negro
inscripciones de la tarjeta: castaño negro.


Tipo VI. Niños contemplando un nido de pájaros

Texto de la ilustración:

Cada nido es un hogar
respetadlo
Colores:  No nos ha sido posible contemplar ningún ejemplar de este tipo, por lo que no podemos reseñar sus colores.
- . -
El reverso, común a todos los tipos, está formado por un rayado horizontal compuesto por once líneas de color negro, separadas 7mm entre sí. 
El procedimiento seguido en la impresión por la Imprenta y Litografía de José Ortega, de Valencia, fue el litográfico en colores, habiéndose utilizado cartulina de color crema claro, lo que dio como resultado tarjetas de 145x90mm
La noticia de emisión, sin mencionar fecha alguna, fue recogida en la prensa de la época por la revista semanal Crónica de 24 de enero de 1937, como ya se ha dicho,  y, haciéndose eco de la información anterior, por El Día, de Alicante, en un número de enero de 1937. Según el autor de la información “han sido editados 100.000 modelos (sic) de estas tarjetas infantiles, con destino a las Residencias, Guarderías, Colonias en donde se hallan los niños refugiados”.
La difusión y, posterior empleo por los niños de las tarjetas, no debió ser grande. El que esto escribe debe confesar que, hasta la fecha, no ha visto nunca ejemplar alguno circulado, ni sabe de nadie que haya contemplado alguno en tales condiciones. Esperemos que algún día se rellenen las lagunas existentes a la hora de tratar de conocer más datos referidos a estos interesantes ejemplares de la historia postal de España.



Bibliografía
Crego Navarro, Rosalía. Las colonias escolares durante la Guerra Civil (1936-1939). Rev.  Espacio, Tiempo y Forma. Serie V. Historia Contemporánea. Nº 2. UNED, 1989.
Crónica. “Revista de la semana”. Madrid, 1937.
El Día. “Diario portavoz de los pueblos de Alicante”. Alicante, 1937.
Gaceta de la República. Diario Oficial. 1936-39.
Gaceta de Madrid. Diario Oficial de la República. 1934-36.
Martínez-Pinna, Álvaro. Manual de las emisiones de los sellos de España. Años 1931 a 1939, Tomo II: La guerra. Zona Republicana (2ª ed.). Edifil, S.A. Madrid, 2001-2002.

Notas
1. Crego Navarro, Rosalía. Las colonias escolares durante la Guerra Civil (1936-1939), págs.299-328. Excelente trabajo de investigación que, lamentablemente, no trata el tema de las comunicaciones entre los niños y sus familias.
2. Crónica. “Revista de la semana”. Publicada entre los años 1929 y 1939, su redacción y administración se hallaban en la calle Hermosilla, nº 75, de Madrid.
3. Seudónimo del abogado, periodista y crítico taurino valenciano José Fernández Serrano (1889-1963).
4. Gaceta de la República de 8.5.1937.
5. En el momento de la creación de la tarjeta infantil, Antonio Machado se encontraba viviendo con su familia en la localidad valenciana de Rocafort. En Valencia, lugar en que fueron elaboradas las tarjetas que se comentan, se unió al movimiento Alianza de Escritores Antifascistas, participando en el II Congreso Internacional de Escritores celebrado en julio de 1937 en dicha capital, donde pronunció el discurso de clausura.
6. El Día. Intitulado “Diario de información defensor de los intereses de Alicante y su provincia”, y en sus últimos números “Diario portavoz de los pueblos de Alicante”. Publicado en Alicante entre los años 1917 y 1937.
Javier Padín Vaamonde Autor: (Santiago de Compostela,1941). 
Licenciado en Ciencias Matemáticas. Autor, entre otras obras, de “Diccionario de Filatelia”, “Enteros Postales de España 1873-1973”, “Las Emisiones de Enteros Postales de España (1873 – 1973) : Una guía para su estudio”. Desde 1997 hasta su renuncia en 2016 fue miembro de la Real Academia Hispánica de Filatelia de cuya Junta Directiva también fue su vice-presidente.

martes, 31 de julio de 2018

Cómo se monta una colección de sellos



Amigo mío, una vez aclarado la cuestión comercial y económica de los sellos postales, nos quedan las colecciones y sus exposiciones.
Pero como los aficionados a la filatelia,  cada vez son menos, y no sabemos cómo se monta una colección, ni que dimensiones han de tener las cartulinas, ni que ha de contender, sin sellos, sin sobres, si textos. Cuántas cartulinas caben en un expositor. Pienso que tú como experto de alto nivel, podría escribir un artículo para el Boletín de cómo se monta una colección para una exposición.
El único aliciente que le queda un filatélico es exponer sus colecciones. Creo que hay quedarle más importancia al filatélico que a la colección misma. La gente joven quiere protagonismo.
Sería un aliciente saber cómo se monta, y cuando la tienes, a dónde te diriges, si han de ser socio de la Asociación Filatélica, cuando se paga de cuota, a donde se manda para que la seleccionen.
Pienso que un aficionado filatélico lo que quiere es expone, como hacemos los pintores que se vean sus obras, por eso hacemos exposiciones y catálogos.

lunes, 30 de julio de 2018

Sello de la Volvo Ocean Race, emitido por Correos

Información Corporativa

CORREOS presenta un sello dedicado a la Volvo Ocean Race 2017-2018

10/07/2018

2018_07_09 Sello  Volvo_Ocean Race_
  • Al acto de presentación han asistido el alcalde de Alicante, Luís Barcala; el director gerente de la Volvo Ocean Race, Antonio Bolaños; y el director de Imagen, Marca y Filatelia de CORREOS, Modesto Fraguas

  • El sello, que tiene una tirada de 180.000 ejemplares, muestra una fotografía de un momento de la competición donde aparecen varias embarcaciones en alta mar
Madrid, 9 de julio de 2018.- CORREOS ha presentado un sello dedicado a la Volvo Ocean Race 2017-2018 Alicante Puerto de Salida. Al acto de presentación han asistido el alcalde de Alicante, Luís Barcala; el director gerente de la Volvo Ocean Race, Antonio Bolaños; y el director de Imagen, Marca y Filatelia de CORREOS, Modesto Fraguas Herrera. El Museo Volvo Ocean Race, ubicado en el Puerto de Alicante, ha acogido la puesta en circulación de este nuevo sello que promocionará la ciudad de Alicante y este gran evento deportivo que desde hoy también viajará  adherido a miles de envíos postales.

Alicante ha sido el Puerto de Salida de la Vuelta al Mundo a Vela en las últimas cuatro ediciones de la que se considera la competición más larga y más dura del deporte profesional. El 22 de octubre de 2017 la ciudad despidió a la flota que recorrió más de 45.000 millas náuticas alrededor del planeta con paradas en once ciudades para terminar en La Haya (Holanda), donde concluyó el pasado 30 de junio de 2018.

Además de Puerto de Salida, Alicante es también sede de la organización de la regata desde 2010; y desde 2012 acoge el único Museo del mundo dedicado a la Volvo Ocean Race, uno de los tres grandes acontecimientos del mundo de la vela junto a los Juegos Olímpicos y la Copa América.

Durante más de 40 años, la regata ha ejercido un influjo casi mítico sobre algunos de los mejores navegantes de la historia, muchos de los cuales han dedicado años, e incluso décadas, a intentar ganarla.




Esta regata se sitúa en la intersección entre la aventura humana y la competición pura y dura, que resulta ser extrema y no perdona errores. En la era actual, en la que se compite a bordo de monotipos (barcos iguales), el único modo de ganar es navegando con más tesón e inteligencia que tus rivales. La regata se gana en el agua, no en la fase de diseño.

No hay premio económico para los ganadores, pero ver tu nombre grabado en uno de los anillos de plata que componen el trofeo de la Volvo Ocean Race es una recompensa que no tiene comparación para los deportistas que crecieron soñando con emular las hazañas de las leyendas de la regata. Figuras heróicas que dedicaron sus vidas a perseguir la victoria, como Blake, Eric Tabarly, Conny van Rietschoten, Magnus Olsson, Grant Dalton o Ian Walker.

El concepto de la regata es simple: es el maratón oceánico definitivo, una carrera alrededor del mundo en el sentido contrario a las agujas del reloj en constante persecución de tus rivales en la que los mejores regatistas del mundo miden sus fuerzas a través de los océanos más salvajes del globo.

Sellos relacionados con la vela
CORREOS ha emitido más de una docena de sellos dedicados al deporte de la vela. El primero en 1968, con motivo de los Juegos Olímpicos de México. La Vela en los Juegos Olímpicos de Seúl (1988) y las Regatas en los de Barcelona (1992) también tuvieron un sello, así como los campeonatos del mundo de vela olímpica en 2003 o los de Valencia.

En 2004, coincidiendo con la Exposición Mundial de Filatelia celebrada en Valencia, CORREOS emitió un sello dedicado al ‘Bravo España’, embarcación que nos representó en la 31ª edición de la Copa América, en 1999. Aquella emisión rindió homenaje a Valencia, elegida entonces sede de la competición.

Tres años después, en 2007, CORREOS presentó un sello dedicado al ‘Desafío español’ que se emitió con motivo de la 32 edición de la America’s Cup. Esta prestigiosa competición internacional, conocida inicialmente como la Copa de las Cien Guineas, celebró su primera edición el 22 de agosto de 1851 y su ganador fue el “América”. En honor de dicho barco ganador se rebautizó el trofeo en 1870 como America’s Cup (Copa de América).

Uno de los últimos efectos emitidos, ha sido el sello de la serie Deportes dedicado a Santander, Sede Mundial de Vela Olímpica 2014. Este campeonato es la cita deportiva más importante de las organizadas por la Federación Internacional de Vela (ISAF) y tiene lugar cada cuatro años, dos años antes de los Juegos Olímpicos.






Características técnicas del sello
El sello emitido hoy muestra una fotografía de un momento de la competición donde aparecen varias embarcaciones en alta mar.

La tirada de este efecto postal es de 180.000 ejemplares y ha sido impreso por procedimiento offset sobre papel engomado de 40,9 x 28,8 mm. Su valor facial es de 1,35€ que se corresponde con la tarifa de cartas y tarjetas postales normalizadas dirigidas a la Europa.

  • Fecha de emisión: 09/07/2018
  • Procedimiento de Impresión: Offset
  • Papel: Engomado
  • Tamaño del sello: 40.9 x 28.8 mm
  • Efectos en pliego: 25
  • Valor postal de los sellos: 1.35 €
  • Tirada: 180.000


Para más información:   Alicia García Cabestrero. Tf.: 915963894                                                                                  alicia.garcia.cabestrero@correos.com

Sello postal. Arte rupestre de Malawi

MALAWI - Arte rupestre de Chongoni

MALAWI - Arte rupestre de Chongoni
Atención
Esta totalmante prohibida la reproducción de este sello en otros medios electrónicos o impresos sin la autorización expresa del propietario.
Si te interesa el sello contacta con el propietario: Juan Martinez Ferrer
Atención
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Descripción / observaciones

- Patrimonio Mundial de la Humanidad en MALAWI - Arte rupestre de Chongoni Arte rupestre de Chongoni Situado en un conjunto de colinas graníticas boscosas de la meseta central de Malawi, el sitio de Chongoni abarca una superficie de 126,4 km2. Posee el conjunto más denso de arte rupestre del África Central, con un total de 127 sitios que muestran las creaciones tradicionales –menores en número– de los pueblos agricultores, así como pinturas de los batwa, un pueblo de cazadores-recolectores que habitó en esta región desde finales de la Edad de Piedra. El pueblo agricultor de los chewa, cuyos antepasados se asentaron en estos parajes desde la Edad del Hierro tardía, ha venido practicando la pintura rupestre hasta bien entrado el siglo XX. Los símbolos de este arte rupestre, estrechamente vinculados a la figura de la mujer, tienen todavía un importante significado cultural para los chewa, y en los sitios ornados con pinturas se siguen practicando todavía ceremonias y rituales.

viernes, 27 de julio de 2018

Pan casero ecológico de harina de espelta con pipas de girasol




     Pan ecológico casero que hago yo en el horno de casa.

   Este pan esta hecho con medio kilo de harina de espelta, un puñado de pipas de girasol, aceite de oliva , agua templada, y por supuesto un sobre de levadura de hace bizchos, sal al gusto. La medida es de dos vasos de harina por una de agua.
    Para que salga esponjoso aconsejo  tenerlo dos hora en reposo, y luego verter al molde y darle 45 minutos de calor a 180 grados

 
     La harina de espelta (Triticum Spelta y Triticum Diccocum) es una subespecie del trigo, ideal para hacer pan integral. Se diferencia por su cáscara, muy difícil de eliminar, y que le confiere una gran resistencia a plagas y enfermedades, lo que lo hace un cultivo de cereal ideal para el cultivo ecológico, por su resistencia natural, sin necesidad de acudir a transgénicos ni a plaguicidas. Además contiene un mayor porcentaje de hidratos de carbono, proteínas, vitaminas, minerales y fibra.

sábado, 30 de junio de 2018

Pozo de agua prehistórico en La Mancha. Debía ser sagrado.

Noticias relacionadas

El espectacular (y poco conocido) yacimiento de la prehistoria que está en La Mancha

La Motilla del Azuer es un yacimiento muy representativo de la Edad del Bronce, dentro de una tipología de asentamiento único en la Prehistoria, las motillas

 

 


Actualizado:La Motilla del Azuer (Daimiel, Ciudad Real) es el mejor representante de una tipología de asentamientos humanos, las motillas, singulares y especiales dentro de la Prehistoria Universal. Reciben esta denominación puesto que su abandono generó unos montículos artificiales que destacaban en la llanura manchega.
Estos yacimientos se encuentran asociados a áreas fluviales, en este caso emplazado en la vega del río Azuer, controlando y explotando un entorno que permitía el acceso a recursos básicos, como el abastecimiento de agua subterránea, tierras potenciales para su aprovechamiento agropecuario, o el control de bienes críticos para estas sociedades.
La ocupación de la Motilla del Azuer se sitúa en el periodo denominado Edad del Bronce, (2200-1300 a.C.) con rasgos particulares definitorios en la Meseta Sur.
Además, constituye el enclave más estudiado de estas características, desde que comenzaron las excavaciones arqueológicas en 1974. Estas investigaciones nos han permitido reconocer un monumento patrimonial excepcional, razón por la cual ha sido catalogado como Bien de Interés Cultural, con categoría de Zona Arqueológica.

Dos espacios diferenciados

Detalle del recinto interior de La Motilla del Azuer
Detalle del recinto interior de La Motilla del Azuer
En su conjunto se distinguen dos espacios diferenciados funcionalmente. El primero de ellos corresponde con un recinto interior fortificado, integrado por una serie de murallas concéntricas en torno a una torre central que protegían ámbitos donde se gestionaban, controlaban y protegían un conjunto de recursos esenciales, así como actividades de índole productiva, como el almacenamiento de grano, con grandes silos, hornos, o el estabulamiento ocasional de ganado. Entre todos los sectores de este entramado destaca por su complejidad el gran patio trapezoidal que se sitúa al Este de la fortificación. En su interior se ha documentado una estructura hidráulica que abastecería las necesidades de agua del poblado, a través de una construcción ejecutada con sucesivas plataformas y paramentos de mampostería en forma de embudo, hasta alcanzar el nivel freático con una profundidad de más de 20 m. Sus dimensiones y arquitectura la convierten en el punto más espectacular de la Motilla del Azuer.
Al exterior de este núcleo fortificado se emplazó el hábitat, en un radio aproximado de 50 m. Las viviendas presentaron planta oval o rectangular, y estuvieron levantadas con muros de tapial sobre pequeños zócalos de mampostería. En ocasiones contaron con postes de madera embutidos. En esta zona también se documentan grandes áreas abiertas dedicadas a actividades de almacenamiento y trabajos productivos, localizadas en mayor porcentaje en la zona septentrional, en las que se evidencia una significativa concentración de fosas y restos de hogares y hornos. Las exhumaciones arqueológicas han permitido conocer elementos materiales correspondientes a la vida diaria del poblado como cuencos, cazuelas, vasos,…
La distribución de la necrópolis de la Motilla del Azuer coincide mayormente con este espacio exterior, en el que los difuntos se inhumaban en posición lateral flexionada, dentro de fosas simples o revestidas por muretes de mampostería o lajas hincadas, que a veces se adosan a los muros de las casa o a los paramentos exteriores de la fortificación. Los individuos infantiles con cierta frecuenta fueron enterrados en el interior de vasijas.
En suma, los diferentes procesos de análisis y estudios metodológicos emprendidos en la Motilla del Azuer han permitido definir un yacimiento representativo de la Edad del Bronce en La Mancha, en el cual es posible comprobar el desarrollo de una arquitectura monumental y compleja, resultado de unas capacidades técnicas e ideológicas adquiridas por las gentes que habitaron este territorio hace más de 3000 años.
El recinto de la Edad del Bronce, en el corazón de La Mancha
El recinto de la Edad del Bronce, en el corazón de La Mancha
[Para visitar la Motilla del Azuer es necesario reservar una visitada guiada. Más información, aquí]