lunes, 29 de diciembre de 2014

Sello Submarino de Barcelona a Mahon. República española

(Si el sello está usado valen más)

76 aniversario del primer correo submarino del mundo

Por: mallorcadiariodenautica.com el 11 agosto 2014 | Comentar
Sellos
Foto: Sellos emitidos para franquear el correo submarino
Hoy se cumplen 76 años de una efemérides marítima poco conocida, la cual, como sucede en este país con casi todas las cuestiones relacionadas con el mar ha caído en el olvido. Es cierto que cuando se cumplieron 50 años en 1998, la Armada y Correos lo celebraron, pero prácticamente no tuvo repercusión fuera de los grupos de iniciados del mundo de la mar.
En 1938 dada la situación provocada por la Guerra Civil Española, que se encontraba en pleno apogeo, la correspondencia entre las dos zonas y en el interior de las mismas se veía limitada, siendo sumamente complejo mantener la comunicación entre poblaciones adictas a uno y otro bando. Para conseguirlo se utilizaban servicios aéreos y marítimos, sin embargo, el correo submarino fue un recurso al que se llegó por imperativo de las circunstancias.
El servicio de Submarinos se venía ya utilizando, para llevar correo a los buques en la mar cuando Arturo Fernández Noguera, director de la agencia filatélica oficial de la República Española, propone que el correo entre Barcelona y Mahón sea operado por submarinos, así como la emisión de una serie especifica de sellos para este tipo de correo.
La idea fue bien acogida por el Gobierno republicano, a la sazón con sede en Barcelona y se dictó la correspondiente orden de emisión.
Si bien se presentó un proyecto de la casa Rieusset de Barcelona en el que se proponía que los sellos del correo submarino tuvieran como motivo a Isaac Peral y el prototipo del submarino construido por él , a Narciso Monturiol y el Ictíneo y a un submarino en inmersión como alegoría del servicio de correo submarino. Finalmente, se eligieron tres modelos correspondiente a submarinos en servicio en aquella época.
En los sellos de 1 y 15 pesetas aparece el submarino denominado D-1. Construido en Cartagena, si bien se inició en 1933 no fue botado hasta 1944.
En los de 2 y 6 pesetas figuraba el Tipo A-1, tres unidades de los cuales prestaban servicio en la Marina Republicana y habían sido adquiridos hacía muchos años en Italia.
En los timbres de 4 y 10 pesetas figuraba el submarino clase B, construidos por la Sociedad Española de Construcción Naval, precedente de la actual Navantia, poseían un desplazamiento de 720 toneladas y seis de ellos llegaron a estar en servicio.
Si bien existía una cuarta clase de submarinos denominada clase C, también construidos en Cartagena, no apareció en ninguno de los sellos emitidos, dándose la curiosa circunstancia de que fue precisamente un submarino de la clase C el que realizo el primer viaje de correo submarino entre Barcelona y Mahón en Menorca.
C-4 era la denominación del submarino que realizó el transporte de dos sacas y unos trescientos certificados en el viaje inaugural el 11 de agosto de 1938, utilizando los sellos emitidos al efecto.
Submarino
Foto: Postal del Submarino “Tramontana” (S-74) cuando realizó el viaje conmemorativo del 50 aniversario, franqueada con el sello y el matasellos creados para la ocasión
Curiosamente, el C-4 se hizo tristemente célebre, años más tarde, en 1946 cuando en unas maniobras realizadas frente a la Base de Sóller en Mallorca, el submarino emergió de improviso y fue pasado por la roda por el Destructor Lepanto, partiéndolo por la mitad, pereciendo en el accidente toda la tripulación. El C-4 en la época de su desaparición era considerado como uno de los mejores submarinos de la Marina Española y estaba al mando de todo un as de los submarinos y un marino que tenía un gran futuro por delante, el Capitán de Corbeta Francisco Reina Carvajal.
Para la realización del primer viaje y de forma que existiera un testimonio fidedigno de su realización se invitó al corresponsal del periódico americano Saturday Evening Post. El funcionario de correos que realizó la travesía fue Tomás Orós Gimeno y según declaró públicamente tras la realización del mismo, “el buque salió del puerto a las 8 horas de la tarde del 12 de agosto, sin que hubiera contratiempo alguno durante el viaje de ida, que se hizo sin que el submarino se sumergiera. A la llegada a la isla, el Comandante Militar de la Plaza nos dio los documentos acreditativos del viaje”.
Estos documentos se encuentran hoy custodiados en el Museo Naval de Madrid. Continuó relatando “A las 10 de la noche del día 17 se emprendió el viaje de vuelta, realizándose casi siempre sumergido, debido a presencia de aviación enemiga”
El correo submarino funcionó en muy pocos viajes, porque a pesar del intento la supremacía del bando nacional en el mar y en el aire hacia demasiado peligroso el viaje para unos submarinos que no estaban bien mantenidos y que apenas podían hacer inmersión con seguridad.
Con motivo del 50 aniversario de esta efemérides, el Submarino Tramontana (S-74), al mando del entonces Capitán de Corbeta Domingo Olivo Esparza realizó un viaje conmemorativo con correo entre Mahón y Barcelona los días 5 y 8 de febrero de 1988, emitiéndose un sello conmemorativo para la ocasión.
Sobre
Foto: Sobre franqueado creado con motivo del 50 aniversario de la efemérides marítima.

  El 12 de agosto de 1938 el sumarino C-4 parte de nuevo rumbo a Mahón llevando dos sacas que contenían 100 tarjetas postales y 300 certificados. También se embarcaron unas 1.100 cartas de correspondencia normal, figurando en todos los sobres el matasellos con el cuño "Correo Submarino 11/agosto/1938. Barcelona", así como dos días después otro cuño con el texto "Correo Submarino 13/agosto/1938. Mahón”, aunque el viaje de regreso fue efectuado el 17 de agosto. Curiosamente, el primer correo submarino del mundo se realizó navegando en superficie, sin que se registrara contratiempo alguno. Sin embargo, en el viaje de vuelta y para poder zafarse del acoso de los aviones sublevados con base en Palma de Mallorca, tuvo que navegar casi siempre en inmersión. La razón del envío de correo a Mahón tuvo por objeto levantar la moral de la población y lograr una acción propagandística de favorable impacto en Menorca, ya que era la única isla del archipiélago balear que permanecía en el bando de la República y se encontraba prácticamente aislada a causa del bloqueo de los buques y aviones nacionales, que impedían la llegada de toda clase de suministros.
El mismo día que llegó a Barcelona, una vez desembarcadas las sacas de correo, continuó viaje hasta Cartagena, donde arribó el día 20, saliendo de nuevo el 23 en compañía del C-2, con quien efectuó hasta finales de mes la vigilancia de las aguas próximas, sin resultado positivo. El mes de septiembre continuó con la protección de la zona del cabo de Palos, hasta que el día 12 entró en dique seco para recorrido de la obra viva, hasta Navidad.


Sello de Franco de 2 pesetas rojo, el más buscado

El "Franco rojo"

Francisco Franco es el personaje que, con diferencia, más veces ha sido inmortalizado en la filatelia. El general debía ser el símbolo de la "unificación nacional" y para conseguirlo se trabajó en dos sentidos. Por un lado se imprimió un increible volumen de sellos con su imagen a lo largo de su vida, y por otro, no se permitió que ningún otro personaje le hiciera sombra. Así es, ningún líder político o militar, de los muchos que actuaron en la rebelión, aparecieron en un solo sello. En especial, se echa en falta la figura del fundador de la falange: José Antonio Primo de Rivera.

A parte de algunas emisiones conmemorativas, casi todas las emisiones fueron de uso general, es decir, básicas:

Nada más terminar la guerra, el 26 de abril de 1939 aparecía la primera. Impresa en litografía y grabada por Jose Luis Sánchez Toda, cuyo nombre aparece en el pie de imprenta. Franco aparece de perfil con el nuevo escudo nacional al fondo.

Se repetiría la misma imagen, con otros valores, dentado y sin pie de imprenta en varias series emitidas entre 1940 y 1953.

En 1942 aparece una nueva serie, grabada por Camilo Delhom.

Conocida popularmente como "los escuditos" por enmarcar los escudos de las regiones españolas el rostro del dictador, la leyenda "España. Una, grande, libre" domina la parte superior de la composición. El militar nos observa desde un punto de vista elevado, superior. Hasta 1949, esta imagen severa fue habitual en el franqueo postal.

Una nueva serie de Franco con uniforme militar, tomada de un cuadro de R. Zaragoza que se conserva en la FNMT, se pone en circulación en 1948.

Pocos meses después, la famosísima de Franco con el fondo del castillo de La Mota que sería sobrecargada en 1950 con motivo del viaje de Franco a Canarias.
En el retrato, fotografía original de Ángel Jalón de 1944, aparece vestido de militar, con capote y con la Cruz Laureada de San Fernando, la más apreciada condecoración militar española al valor heroico. Detrás se incluyó el Castillo de la Mota, recordando la unión de España a través de los Reyes Católicos.

La apertura de España al exterior y a la sociedad internacional obligaba a cambiar los símbolos militares que habían acompañado la iconografía de Franco en todas las series anteriores. Así, en 1955, una nueva serie básica muestra al general de paisano, según una fotografía de Juan Gyenes. Curiosamente en el retrato original, Franco lucía uniforme de Capitán General, muy similar a la imagen que cerraba las emisiones de la recién nacida Televisión Española.


El valor más celebre de esta serie fue conocido popularmente como el "Franco rojo". De color rojo y con facial de 2 pesetas, muchos usuarios hacían bromas al relacionar a Franco con este color. El dictador tomó cartas en el asunto y por orden ministerial, el 24 de abril de 1956, se sustituyó por el de dos pesetas púrpura.



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EL "FRANCO ROJO", ENTRE LA LEYENDA, LA RAREZA Y LA CURIOSIDAD

Reconozco que soy un nostálgico y que he soñado en muchas ocasiones con ir a una casa vieja de algún amigo o familiar a rescatar trastos y encontrarme con una caja de sellos, monedas o billetes antiguos. Eso no me ha ocurrido nunca o casi nunca, salvo cuando en casa de mis abuelos maternos, de vez en cuando, mi madre saca alguna reliquia con documentos de mis antepasados, y en ellas he cortado el sello correspondiente aunque, eso sí, de escaso valor.

No obstante, sigo esperando con que llegue ese día y que logre encontrar ese pequeño tesoro, que aunque tenga poco valor, por lo menos me deje un poso sentimental. También es cierto que supongo que tampoco me importaría que entre documentos de hace un siglo o medio siglo, apareciera algún sello que fuera una rareza, que sí que tuviera valor económico, aunque imagino que no lo vendería sino que lo guardaría en mi colección como oro en paño, y como el mayor tesoro con el que jamás pude contar.

Hay que hacer una distinción y es que la mayoría de los sellos que tienen mucho valor en España son anteriores a la II República (los primeros sellos españoles tal y como los concebimos hoy datan de 1850), por lo que escasean las rarezas en estos últimos ochenta años aproximadamente. Hace unos meses trataba en esta bitácora de una de esas excepciones en este período más reciente, se trataba de los sellos de Legazpi y Sorolla de 1953, y hoy traigo a colación tal vez un sello más conocido y que está en el género de los raros o más bien de las curiosidades, se trata del sellos de 2 pesetas rojo de Franco, de 1955, más conocido por el “Franco rojo”.

Por aquella época y siempre en cada país, en todo régimen, ha habido lo que se denomina una “serie básica”, normalmente la efigie o semblante del principal mandatario de un país, o el icono o escudo más representativo de la nación en cuestión. Aquí en España ya se sabe, desde la dictadura hasta ahora, la inmensa mayoría de los sellos han sido copados por Franco y por el Rey Juan Carlos I; esas tiradas infinitas han sido la imagen repetida en cientos de cartas que habremos abierto a lo largo de nuestras vidas.

Pues bien, he aquí que hubo una vez un sello de esos de la “serie básica” que pasó del anonimato al estrellato en un pispás. Y la historia de este “Franco rojo” no deja de ser curiosa porque hay un par de leyendas que tratan de explicar por qué se convirtió en un sello singular y, por tanto, en un sello más o menos cotizado.

El sello en cuestión se emitió el 28 de febrero de 1955, y la que parece ser la versión oficial señala que en los meses posteriores a su emisión, el sello de dos pesetas rojo se podía confundir por parecida tonalidad, con el de una peseta naranja, y claro, aquello pudo provocar algún error a la hora de despacharlos, pues la tonalidad variaba poco, y se podía vender por una peseta un sello de dos, y en aquella época, una peseta era un dinerillo, y si el error se repetía, pues no parecía plato de gusto. Por tanto, se conjetura con que estanqueros y funcionarios de Correos se quejaron amargamente de este hecho y nuestros servicios postales patrios retiraron todas las existencias del 2 pesetas rojo y no lo volvieron a emitir con ese color. La sustitución se hizo con otro de color visiblemente inconfundible con el naranja de una peseta, así nació el 2 pesetas púrpura, casi catorce meses después, el 24 de abril de 1956.

Para los detractores de esta teoría el argumento de la confusión cromática es muy endeble porque de la extensa tirada de sellos de Franco, se utilizaron muchos colores, y algunos ciertamente muy parecidos y tan susceptibles a la confusión como el que aquí nos ocupa. Pero, además, con el agravante de que la diferencia de valor era mayor que una simple peseta (el de 60 cts. y el 6 ptas. eran también muy parecidos).

Luego está la historia más sugerente o más rosa (ya que de colores estamos hablando), como queramos llamarla. ¿Cierta o deliberadamente creada por los opositores del régimen? Lo cierto es que, sea lo que fuere, el escenario se lo pusieron a huevo, y dicen las malas lenguas que Franco se coscó de que estaban circulando cartas por ahí con un sello en el que él aparecía rojo, y ¡ni mucho menos!, rojo ni en los sellos de Correos, o haciendo un chiste que viene de perillas, “¿rojo?, ni en pintura”; así que ni corto ni perezoso habría ordenado que se le cambiara el color inmediatamente al sello.

Cuesta trabajo pensar que esta última versión tuviera visos de realidad porque sería como llevar la influencia política que pudiera tener un color hasta sus últimas consecuencias, y por la misma regla de tres podría haber decidido quitar el color rojo de la bandera española, o de las camisetas de la selección española de cualquier deporte.

Además, no es del todo cierto que aquel fuera el único Franco de color rojo, en realidad, en aquellos años también salieron otros sellos de la serie básica con tonalidades o matices del rojo, el de 10 cts. es rojo burdeos y el 1'40 ptas. es rojo magenta, ambos son claros ejemplos. Curiosamente hay dos sellos que se sacaron casi en el declive del régimen, en 1974, el sello de 20 ptas. de Franco, era rojo granate y el de 4 ptas. emitido en julio de 1975, un sello rojo, pero clarísimamente rojo, y ahí el color fue lo de menos, o con un dictador en sus últimos meses de vida fue como darle un puyazo postal.

No descarto, y esa es mi hipótesis personal, porque parece razonable que, en realidad, se tratara de un error tipográfico, grave sí, pero error; es decir, que los encargados de la tipografía equivocaran el color e idearon un sello con un color que no era el originalmente diseñado.

En fin, a la hora de la verdad circularon no pocos sellos del “Franco rojo”, con casi total seguridad, miles y miles. Sinceramente hasta hace nada yo sólo había visto en vivo y en directo un sólo sello de estos en mi vida; lo tenía un viejo amigo mío del colegio, que lo heredó junto con una fabulosa colección de sellos de una tía suya. Ese “Franco rojo” era clarísima e indubitadamente rojo.

Y digo que hasta hace nada, porque para ilustrar este articulillo he tenido la curiosidad de ver en Internet por dónde andaba la cotización del “Franco rojo”, y por apenas diez euros se puede comprar en nuevo, y por cincuentas céntimos uno matasellado. Así que yo, que jamás había tenido mayor interés por comprar este sello, por mucho mito que tuviera, no pude eludir la tentación de adquirirlo, el usado. Por eso digo que seguro que hubo miles y miles porque el precio de cotización es cualquier cosa menos prohibitivo.

Por tanto, estamos ante un sello que tiene más de leyenda que de verdadera enjundia. No se sabe, en definitiva, porque se cercenó aquel “Franco rojo”, y no sé si alguien de los que tomó esa decisión vive para contarlo, pero lo cierto es que desde el punto de vista filatélico no deja de ser una vulgaridad, por mucho que yo no lo tuviera hasta ahora, pero es que ha sido por franca despreocupación.

Entiendo que alguien que comprara en su época cantidades de sellos de estos ha podido multiplicar por mucho aquella inversión con respecto al valor facial original, pero en cualquier caso, la adquisición de un “Franco rojo” en el siglo XXI es un caprichito que no nos hará salir de pobres. Así que considerando que en España hay más de medio centenar de sellos que cotizan por encima de los 600 euros, y seguramente más de medio millar que están más cotizados que este Franco “izquierdoso”, hay que concluir con que estamos ante una curiosidad más que una rareza, aunque desde luego con mucha especulación e historia de por medio.

El cuadro "La extraterrestre" tiene editado un sello de correo personalizado


Cuadro "La Extraterrestre" de 2007, de Palmeral expuesto en Calpe. Del que se hizo una edición de sellos personalizados.

"Jarrón Azul", sellos de correos personalizado de la colección Palmeral

Los ellos no están a la venta, los uso para promocinar y publicitar mi obra pictórica.
Detrás de Palmeral podemos ver el cuadro expuerto en el Salón del Minicuadro del Centro de Arte de Alicante del 16 al 30 de diciembre de 2014

Los enfarinats de Ibi, una guerra urbana inofensiva. 28 de diciembre


Una divetida guerra urbana en Ibi donde se tiran harina o farina y huevos. cada 28 de diciembre, día de los Santos Inocentes.
Un día que es paraíso para los fotógrafos por su plasticidad, atmosfera y ambiente extrapolado y festivo.

jueves, 18 de diciembre de 2014

FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO AÑO 2015

Con todo mi corazón abierto en canal por donde entran las corrientes y estos fríosssssssssssss de diciembre, os deseo al calor de esta acuarela, a todos mis amigos físicos y virtuales de esta vida en libertad que es Facebook: PAZ Y FELICIDAD EN NAVIDAD y por supuesto un PRÓXIMO 2015, lleno de fortuna y suerte para todos.

Sello de Federico García Lorca de Italia, 1998, Centenario de su nacimiento


viernes, 5 de diciembre de 2014

Dos fotos de Palmeral no seleccionadas en el Otoño fotográfico del Casco Antiguo de Alicante

(Fotografias de Ramón Palmeral, casco antiguo de Alicante, 2014)

Tomás Martinez Hernando finalista en el Otoño fotografico del Casco Antiguoa de Alicante

FOTOGRÁFICO EN EL CASCO ANTIGUO DE ALICANTE

Reunidos el dia 27 de noviembre de 2014 en el Edificio EL CLAUSTRO , el jurado compuesto por Consuelo Martinez , Valiente Verde y Javier Serrano , del VII OTOÑO FOTOGRAFICO EN EL CASCO ANTIGUO DE ALICANTE , luego de visionar las 389 obras fotográficas presentadas en este concurso , ha fallado lo siguiente:
Premios con valor de 300 € :
Autor :                       Titulo
Jesús Ruiz             El estirón del dálmata
Rafa Galán           greenpeace
Aitana Ozaeta       la niña
Premios accésits :
Saturnino Gimenez Redondo      Cerveza sin rostro
Jose Navarro         El cruce
Premio Menor de 16 años:
Bite Alba Ñiguez          Autorretrato mágico

Finalistas :
Titulo                                         Autor

Sin titulo                               Suni Beltran
¡Que llego!                            Eugenio de la Cruz
a volar                                   Miguel Rabasco
cada uno por su lado            Francisco Igual
menor 16 años MORTIFERA         Dersú Lopez
menor 16 años – SELFI                 Aitana Lopez
menor 16 años- En la ventana        Ada Ruiz Vazquez
el numero 23                        Sol Vidal García
juventud                                   Reyes Cerda Mira
Las hilanderas del barrio         Juan Carlos Puig
Lectura                   Tomás Martínez Hernando
Lluvia otoñal         Carmelo Mora
Lugar de reflexión          Sergio Rueda
Miradas                               Félix Sánchez
miradas complejas         Maria Jose Bernabé
Movil y paraguas        Manuel Matas
Persiguiendo sueños          Angeles González
Preparandose                                       Jose Luis Sanchez Nadal
Siempre lo mismo                                  Daniel Sala Díez
TWO                                                      Roberto Perez
viento                                                       Aitana Ozaeta
Vocación Temprana                                  Angeles González
 Descenso al cielo                                      Jose Miguel Palao

Cruce de miradas                                       Julio Escribano
Sorpresa inesperada                                   Natalia Gonzalez


En Alicante a 27 de noviembre de 2014
Consuelo Martinez Valiente Verde Javier Serrano

domingo, 30 de noviembre de 2014

Elogio a la lluvia en plaza de la Viña de Alicante, 29-11-2014



Elogio a la lluvia en Alicante

Nace un domingo de sol amargo
 las calles y mi plaza relucen con la lluvia
las palmeras como árboles ultrajados
mojados al llanto de un río de cabellos mojados,
el pájaro se ocultó tras la luz de un relampago
los frutos enmudecidos esperan
en las ramas su invierno
para tomar luz y voz, luego...

la lluvia nos muestra sus hilos húmedos de
dama desatada y cálida,
he regresado del churro y del té
del bar de la esquina con Madroñal,
y he vuelto a la plaza de la Viña, se me abre
en el momento en que la tierra bebe agua, y escupe reflejos...

la carne se hace verbo, cueroo, líquido de carne
y en una ausencia eterna de lo divino
me oculto bajo el paraguas de oro y luto
a la sombra de cuarto, al silencio
lleno de fantasmas y heridas cicatrizadas...

elogio a la lluvia de un domingo sin fuego del cielo
de sol en cuclillas oculto pero presente
y las nubes tejidas entre grises y blancos
se han quedado ordeñando su graciosa fantasía
de agua destilada y pura como el corazón de un niño.

Ramón Palmeral
Alicante, domingo 30 de noviembre de 2014


sábado, 15 de noviembre de 2014

Billete de 100 pesetas de Julio Romero de Torres. Cordobés universal "Fuensanta". La modelo fue Maria Teresa López.



Gran mujeriego. Desde su juventud, Julio Romero de Torres se ganó una merecida fama de seductor y mujeriego. Se casó en 1899 con Francisca Pellicer, hija de un ingeniero de minas, mayor que él y con la que tuvo tres hijos. Alto, delgado, fibroso, con su mirada de actor de cine mudo y muy introducido en los círculos bohemios, tanto de Madrid como de Córdoba, al pintor se le atribuyen innumerables romances con todo tipo de mujeres: actrices, cantantes, sus propias modelos y hasta con alguna que otra dama de alta alcurnia. Sus biógrafos lo describen como “un hombre de gallarda apostura que rayaba lo extraordinario cuando vestía la airosa capa y el sombrero cordobés; con gesto entre pensativo y desdeñoso, y ademán reposado. Los ojos maduros de mirar hondo, y la boca de finos labios sobre la cual se dibujaba un cuidado bigote. La frente despejada rematada por el cabello peinado a raya...”. En definitiva, una buena percha para ejercer de Don Juan con todas las garantías del mundo.

Su primer gran impacto social, en el que se relacionaba su trabajo con su afición por el género femenino, fue el cuadro "Vividoras del amor", de 1906, en el que retrató a cuatro mujeres –presuntas prostitutas– calentándose en torno a un brasero a la espera de clientes. La obra fue rechazada por “inmoral” en la Exposición Nacional de Bellas Artes de aquel año, hecho que fue denunciado por todo el círculo de intelectuales que rodeaba a Julio (encabezado por Valle-Inclán), lo que impulsó aún más su incipiente fama. A partir de ese momento, sus siguientes obras estuvieron marcadas por la ligera perversión que aportaban los hombros desnudos, la insinuación de los pequeños senos de sus modelos, las medias rutilantes, los rasos aterciopelados, el pelo afrodisiaco, la tormentosa castidad...

Entre sus conquistas más famosas figura la actriz Elena Pardo –que posó para otro cuadro inacabado, precursor de La Chiquita piconera–, la bella modelo Carmen Serna, de la que se dice que murió de dolor pocos días después del fallecimiento del pintor; la cantante Dolores Castro, conocida como Dora, la cordobesita, y que acabó ilustrando la etiqueta de anís La Cordobesa; la bailarina sevillana Elisa Muñiz, Amarantina, que aparece reiteradamente en sus cuadros abrazada a una guitarra o recostada en un cojín con esa perturbadora belleza andaluza... En su estudio fue encontrado un cojín relleno con un montón de mechas de cabello de diferentes mujeres que el pintor coleccionaba como fetiches de sus amoríos o producto de los regalos inocentes de sus admiradoras.

La pauta común que seguían todas sus modelos respondía a los cánones de belleza de la época: mujeres de grandes ojos, mirada enigmática, anchas caderas y cuerpo esbelto, y con largas melenas. De otra modelo, La Cartulina, se comenta que fue asesinada por su novio al enterarse de que había posado desnuda para el pintor. Incluso Natalia Castro, una bella gitana de Linares y que durante años mantuvo que ella era la auténtica Piconera hasta que fue desautorizada por la familia de Julio, aseguró a los cuatro vientos que el pintor “me hizo su amante, lavándome la cara con agua bendita...”.

Con estos antecedentes, no es difícil entender cómo la estrecha moral de la época sacó punta al peor de sus estigmas y empezaron a circular todo tipo de chascarrillos sobre las relaciones amorosas del pintor con sus modelos. Y lo peor para ellas –la mayoría negó siempre estos hechos– es que estos rumores acabaron convertidos en coplillas que se extendieron como un maligno reguero de pólvora por toda la península. ¡Ay chiquita piconera, mi piconera chiquita!/ Esa carita de cera a mí el sentío me quita/ Te voy pintando y pintando/ al laíto del brasero/ y a la vez me voy quemando/ de lo mucho que te quiero/ Válgame San Rafael/ tener el agua tan cerca y no poderla beber..., decía una de las canciones que se sucedieron a la muerte de Julio Romero de Torres. Según confesó en su día Nicolás-Miguel Callejón, uno de los autores de esta letra –cantada por Estrellita Castro, entre otras–, el propio pintor le había confesado el amor (o el deseo) que sentía por María Teresa poco antes de morir.

“Ser la modelo del pintor ma amargó la vida”, afirma María Teresa. “Hasta mi padre me pegó un día al llegar a casa harto ya de tantas murmuraciones y poco menos que acusándome de haberme acostado con él. ¡Pero si yo no hice nada! Al poco tiempo me eché un novio y ni él mismo confiaba en mi virginidad. Estaba tan seguro de que me había acostado con el pintor que me obligó a hacer el amor antes de casarnos para comprobarlo. Cuando vio la sangre se quedó tranquilo. Y tuve tan mala suerte que me quedé embarazada a la primera. Poco después contrajimos matrimonio por lo civil y nació mi niña, a la que llamamos Paquita”.

La criatura sólo vivió tres días. La costumbre de la época era llevar a los recién nacidos a bautizarlos inmediatamente y después al médico para que certificase su nacimiento. “Y a mi niña se la llevó mi suegra mal arropada, por lo que la pobrecita se cogió una pulmonía que la mató”, continúa La Piconera con un atisbo de tristeza en su rostro. El matrimonio sobrevivió dos años más “en medio de innumerables perrerías que no puedo contar. Ese hombre me trataba como a una mujer de la calle, llevándome a sus amigotes a casa para que me acostara con ellos, cosa que no hice a pesar de las palizas que me daba”, recuerda indignada María Teresa, hasta que decidieron separarse de mutuo acuerdo.

A partir de ese momento, "La Piconera" inició un peregrinaje vital lleno de sinsabores en sus relaciones con los hombres. Nunca más tuvo pareja. “Desde pequeña di con hombres viciosos y degenerados que se quisieron aprovechar de mí de todas las maneras posibles. Oían las coplas y pensaban que poco menos que era una puta, que yo era la mala y que tenían derecho a todo. Pero nunca hice nada de lo que tenga que arrepentirme. Me pasé media vida cosiendo, cortando pelos en peluquerías para luego acabar aquí, en este asilo, donde me tratan muy bien, pero que no consigue apagar el amargor de mis recuerdos”.

A pesar de haber ilustrado cientos de millones de billetes de banco, María Teresa López sólo recibe una pequeña pensión contributiva del Estado que apenas sirve para subvencionar su estancia en la residencia y la ayuda de la Asociación de Ayuda a Personas Mayores de Córdoba. No reniega de su fama –sus memorias las firma como "


La Chiquita piconera" y se enfada mucho cuando dudan de su identidad–, porque éste es el único honor que le queda de una vida llena de contratiempos por algo que nunca hizo: convertirse en la amante adolescente de un pintor al que le gustaban demasiado las modelos a las que retrataba. Nacida un ii de septiembre, María Teresa López, la mujer morena, la de los billetes de 100 pesetas, la de la copla, reivindica su lugar en la Historia...

Luego llegó el Suro y se cargó el arte hispano en los billetes del Banco de España. 

LEER TODO  EL ARTICULO

Sello de correos España. "Poema" de Julio Romero de Torres. Museo de Córdoba.


Juan Pedro Córdoba, 2º premio de fotografía XII Concurso Camino de Santiago en Alicante

   Federico Rodríguez entrega el 2º premio de 150 € a Juan Pedró Córdoba, fotógarfo de Elche.

viernes, 14 de noviembre de 2014

XII Concurso fotográfico "Sansaciones del Camino" de Santiago Alicante. Ver vídeo y fotografias.





(Palmera con Federico Ramírez, presidente de la Asociación Camino de Santiago Alicante)

(Juan Pedro Córdoba, recibe el 2º Premio de fotografía)



jueves, 13 de noviembre de 2014

Inauguración de la exposición de fotografías "Camino de Santiago". El Corte Inglés.

Inauguración de la exposición de fotografías "Camino de Santiago". "Sensaciones del camino".




Fecha de publicación: 12-11-2014

El próximo día 14 de Noviembre a las 19h. se inaugura la exposición de fotografías "camino de Santiago" donde se mostraran los trabajos presentados al XII concurso de fotografía que promueve nuestra Asociación. En dicho acto se entregaran los premios a los concursantes ganadores.


Exposición de fotografías "Camino de Santiago"
Lugar: En el Ámbito Cultural de El Corte Ingles de Alicante en Avda Federico Soto, en horario comercial excepto sábados y domingos
desde 14 de Noviembre hasta 27 de Noviembre del 2014