jueves, 27 de septiembre de 2012

Cuando el cielo se vuelve fuego, sale una línea blanca


El cielo olímpico maestro de la ausencia
conspiración de los colores cálido cuando agota su energía
 diaria y al depedirse, diciendo adios  con una linea blanca
aviso de soledades y noches de ausenicas.

 Soledades gongorinas en el poemas
 solos
silencio sin tu presencia
 solo
 Cargado de cadenas
solo...

 Y cuando en el destrozo de los colroes del día a la noche
 llega con su sábana en la cabeza ya estás  noctábula alma
 vagando por el silencio de la habitación
 sin wl alma tuya. Recuarda mi cuerpo el calor
 de tu mano en la mía cautiva de huellas que se fueron
 con el sol de los sueños que todo es oscuridad
sin tu presecia y la sangre toma el camino
de la muerte hasta mañana.

Y en la manos tengo un arpa que toca ecos
de un ayer lejano y clásico, un
arma de rasgados papeles in música.

Y llegó Aquiles quien con su espada rompió el arpa
y la paz del mundo armónico.

 Ramón Palmeral

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